Ι Hombres maltratados


El maltrato en cualquier realidad social es un lacra que es necesaria erradicar.

 

Formas particulares adquiere el maltrato en el ambiente doméstico. Si bien algunos sectores ideológicos han querido identificar el maltrato doméstico o familiar al injusto maltrato sufrido por la mujer, la realidad por desgracias es mucho más amplia. Efectivamente el maltrato es una realidad social que padecen tanto hombres como mujeres, y que afectan también con triste virulencia a menores y a ancianos.

 

Si queremos erradicar el maltrato hemos de considerar el maltrato en su sentido amplio y no reducido, por eso entendemos que la denominación de violencia de género al maltrato doméstico es una adulteración de carácter ideológico que no favorece ni a la paz social, ni familiar, por eso defendemos el término de violencia doméstica como más ajustado a la triste realidad social que vive la sociedad española.

 

Si nunca se habla de los hombres maltratados, es por la preponderancia de una falsa concepción ideológica de los conflictos familiares. Efectivamente, existe una ideología de enorme influencia social que pretende ocultar que junto a los maltratos padecidos por algunas mujeres existen situaciones idénticas en que son hombres quienes sufren los malos tratos a manos de sus compañeras sentimentales.

 

Esta desigualdad ha sido una de las principales victorias de sectores ideológicos que se han planteado como objetivo principal la destrucción de la familia como célula básica social. El riesgo de estas interpretaciones ideológicas se potencia cuando dicha ideología es amparada por la legislación vigente, que no solo protege a las maltratadoras contra sus parejas, sino que además les proporciona la posibilidad de interponer con absoluta impunidad denuncias falsas que conducen al hombre a un angustioso procedimiento judicial y a un aislamiento social difícil de superar, independientemente de ser finalmente condenado o no.

 

La defensa del hombre maltratado antes los Juzgados y Tribunales no es una defensa fácil, pero es necesaria, no sólo para defender los justos derechos de los hombres maltratados, sino para defender la justicia, la igualdad efectiva de todos los ciudadanos, y la no discriminación por razón de sexo.

 

Desde la Asociación Europea de Abogados de Familia defendemos desde la experiencia y la especialización a cualquier español efectiva y realmente maltratado, sea hombre o mujer, menor o anciano. Nuestra lucha contra el maltrato real independientemente del sexo y edad de la víctima, es un serio compromiso de nuestros abogados y psicólogos, un compromiso que no sólo alcanza a nuestros clientes, sino que alcanza a toda la sociedad, pues permitir cualquier tipo de maltrato es el camino seguro a una sociedad fracasada. Defender a las víctimas es el camino más seguro para la consecución de la justicia, y el enriquecimiento de las relaciones sociales y paternofiliales.